lunes, 3 de abril de 2017

Castor oil o aceite de ricino.

Cuando tienes un hijo y se pone enfermo, sin lugar a dudas, cualquier madre o padre busca el mejor tratamiento que sea posible o que esté en sus manos para aliviar y curar la enfermedad de su hijo. En muchas ocasiones, como padres, nos enfrentamos a pataletas y lloros para conseguir que la criaturita se tome el medicamento en cuestión.
Después de una semana, en la que no he podido publicar debido a un "virus guardería" que terminó afectando a toda la familia más cercana, me ha parecido bastante interesante, retomar la publicación de hoy lunes con este cuadro.



Hoy os traigo un cuadro de Newton Alonzo Wells. Queda bien reflejada la situación que he pretendido describir al comienzo de la entrada de hoy. El niño en cama se tapa la boca con gesto serio y de mal talante mientras la madre, convencida de las propiedades beneficiosas y curativas del "medicamento" en cuestión, se dispone a darle una cucharadita. Apuesto que no es la primera vez que el niño prueba el jarabe. La cara del niño lo dice todo.
Es bastante probable que algunos lectores de este blog hayan probado el aceite de ricino. Hubo una época, no hace muchos años, en el que se daba a diestro y siniestro a los niños, jóvenes, jovenzuelos y no tan jóvenes. El sabor del conocido aceite no es muy agradable pero no había criatura que se librara de él.
El aceite de ricino provine de la semilla homónima y está compuesto por ácidos grasos ( ácidos ricinoleicos), los cuales se consideran responsables de sus propiedades. La planta de ricino es originaria de la India y se conocía como  "Palma Christe", ya que se decía que sus hojas eran similares a la mano de Cristo.


En los tiempos de Cleopatra ya se utilizaba con fines medicinales. Su acción más conocida es como purgante, actuando a las 4 horas aproximadamente de haberlo tomado.
En dosis elevadas produce nauseas, vómitos, cólicos... ha sido utilizado como castigo a los escolares, no solo por las consecuencias que traía sino por su desagradable sabor.
El aceite de ricino se utiliza en la fabricación de plásticos, lubricantes, pinturas y en la fabricación de cosmética, siendo muy conocida y popular su propiedad de activar el crecimiento de las pestañas.
Está contradindicado en mujeres embarazadas y lactantes.
¡Feliz comienzo de semana!

Fuentes y bibliografía:
  • https://lamedicinaenelarte.wordpress.com
  • www.wikipedia.org
  • www.botanicaonline.


2 comentarios:

  1. Yo casi que no voy a probar a dárselo , más que si no igual me hecha hasta la primera papilla . Sigue así

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